Ayer, por fin el frío y la nieve hicieron acto de presencia, regalándonos la primera nevada del año. Ya tenía ganas de volver a ver caer los copos de nieve desde mi ventana.
Hoy en cambio ya no queda ni rastro de ella, el sol se ha encargado de derretirla, dejando solo el agua que moja las calles y un viento frío, que por cierto no ha dejado de soplar con fuerza durante toda la noche.